Bicis y Ciclovías post COVID-19

La bicicleta sirve para realizar los desplazamientos cotidianos y es considerada movilidad activa y sustentable. Las bondades del uso de las bicicletas son diversas. Para quien la usa, realiza ejercicio físico, mejora su salud física y emocional, no gasta o gasta menos para desplazarse, disminuye sus tiempos de viaje, disfruta de libertad para desplazarse, entre otras. Para las ciudades donde se usan bicicletas, disminuye la contaminación por emisiones de gases invernadero y por ruido, se realiza un uso más eficiente del espacio vial, gana espacio para las personas, precisa menores inversiones públicas en infraestructura, etc.

Actualmente nos encontramos ante una realidad mundial por causa del COVID 19, llamada Nueva Normalidad. En este contexto, la bicicleta emerge como un modo de transporte seguro y confiable.

Para reactivar las economías y avanzar en la Nueva Normalidad, los gobiernos han aplicado diversas medidas, entre las cuales destacan el confinamiento y la aplicación de la de distancia de seguridad sanitaria, una vez que se vuelve a permitir la movilización de las personas. La aplicación de distancia de seguridad es necesaria en las actividades que ocurren en las ciudades, por lo tanto, en la realización de los desplazamientos pare llevar a cabo las actividades cotidianas como ir al trabajo, a la escuela, de compras, a hacer deporte o pasear.

Si bien es claro mantener una distancia mínima de 1,5 metros entre peatones, se necesita el espacio para cumplirlo. Esto ha conllevado a que en muchas ciudades, se hayan ampliado los espacios de aceras (veredas, banquetas) mediante la toma de espacio vial, colocando algún tipo de separador físico y señales.

De la misma manera, se han aplicado acciones para facilitar e incentivar el uso de la bicicleta. Tanto en ciudades de América Latina como de Europa y Norte América, se encuentran interesantes ejemplos de cómo impulsar el uso de la bicicleta, sea tomando medidas temporales o definitivas, pero todas enfocadas a brindar más espacio para la circulación de bicicletas.

Tal es el caso de Bogotá, Colombia, donde, desde el 25 de marzo 2020, la Alcaldía de Bogotá, a través de la Dirección Distrital de Movilidad se comenzó a habilitar ciclovías provisionales en distintas vías de la ciudad, hasta llegar a 80 kilómetro y seis conexiones en puentes vehiculares. Los corredores habilitados se encuentran en la avenida Suba (carrera 94 hasta calle 127); calle 13 (desde Alameda El Porvenir hasta Río Bogotá); carrera Séptima (av. 1 de Mayo hasta calle 106); y la carrera 9 (calle 106 hasta 147).

Es importante denotar que Bogotá cuenta con una cultura ciclista, existen 550 km de ciclovías permanentes, 190 cicloparqueaderos y miles de biciusuarios diarios, muchos de los cuales esperan que las ciclovias provisionales se mantengan en el tiempo. Bogotá ha sido tomada como ejemplo para proponer ciclovías temporales en otras ciudades del mundo.

En Ciudad de México, México, se pusieron en marcha 54 kilómetros de ciclovias emergentes, las cuales se iniciaron como temporales, pero que se han dejado en forma definitiva.  Se trata de canales confinados mediante separadores fijos y señalados, usados solo para la circulación de bicicletas. Se implantaron sobre 2 importantes ejes viales, Insurgentes y Eje 4, contiguos a las líneas 1 y 2 de metrobus. Esto ha permitido un aumento significativamente mayor al 100% de los usuarios.

En el caso de Ciudad de México, también existe un historial en materia de bicicletas, pues cuenta con un servicio de bicicletas públicas bastante importante, llamado Ecobici que tiene 6.500 bicis y planes de ampliarlo a 10.000 para finales de 2020. Asimismo, la ciudad prevé construir a la brevedad 16 estacionamientos para bicis, adicionales a los 2 existentes y 70 kilómetros más de ciclovías.

Entre los países europeos, en España, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, envió instrucciones a la Federación Española de Municipios y Provincias sobre cómo crear carriles bici provisionales y como establecer corredores de ciclistas en el marco de medidas que potencien la bicicleta como alternativa de transporte limpio.

Un caso notable en ese país es la ciudad de Barcelona, cuya administración local reaccionó rápidamente ante el Covid 19 implantando medidas para ampliaciones de aceras y calles peatonales con la intención de promover espacios públicos que permitan distancia social en movimiento y permanencia para la población y cambiando carriles de circulación automotor a carriles compartidos entre buses y ciclistas (carriles bus-bici) en importantes vías como Gran Vía o Avenida Meridiana, tal como lo muestra el gráfico siguiente. Para ello realizó intervenciones de Urbanismo Táctico, usando pintura y delimitadores físicos en 33 kilómetros, que se han ido ampliando.

París, la capital francesa, cuya alcaldesa fue reelecta a finales de junio 2020 después de una campaña basada en un programa social y ecológico, que apuesta por una ciudad más solidaria que no deja a nadie al margen, una “ciudad de los 15 minutos”, donde se hace gran hincapié al uso de la bicicleta, la peatonalización y sacar los automóviles del casco central.

París cuenta con un Plan para bicicletas, llamado Plan Velo, que se ha implantado de forma moderada, eliminando espacios destinados a los vehículos particulares para entregárselos a las bicicletas y a los peatones,  pero que en pleno confinamiento permitió habilitar prontamente ciclovías como medida para evitar las aglomeraciones en el metro y el sistema de autobuses. Asimismo, el gobierno local decidió asignar 20 millones de euros para promover la bicicleta y 300 millones para la construcción de 9 recorridos de ciclovías que conecten con los alrededores de París con el centro. Entre las acciones directas a los biciusuarios se incluye el apoyo económico de 50 euros por persona para realizar el mantenimiento a su bici.

En Nueva York, Estados Unidos, existe un sistema público de bicicletas llamado Citi Bike desde mayo 2013, el cual cuenta con 6.000 bicicletas en más de 330 estaciones ubicadas mayoritariamente en Manhattan y Brooklyn. Nueva York  tiene 1.600 Kilómetros de carriles bici señalados por pintura verde en el pavimento y líneas de separación de la circulación peatonal y vehicular. Sin embargo, muchas veces son usados por los peatones (sobre todo en las zonas más turísticas) o invadidos por los vehículos particulares usándolos como estacionamientos o  por camiones de carga para realizar sus descargas.

En el caso de Nueva York, muchas medidas en tiempos de Covid 19 han sido tomadas por los privados, más que por las autoridades. El sistema público de bicicletas, que es privado, ofreció membrecía gratuita a los trabajadores de servicios esenciales (médicos, enfermeros, policías, etc.),  ampliando su servicio para llegar a los principales hospitales y abriendo nuevas estaciones de préstamo, además de intensificar sus procedimientos de limpieza y desinfección de bicis y cascos.

El sistema público de bicicletas ha reportado un aumento del 70% en el uso cotidiano.

Por su parte, el gobierno de la ciudad ha prometido que instalará carriles temporales para bicicletas a lo largo de Segunda Avenida desde 42nd hasta en Manhattan, y en la calle Smith de Brooklyn, cubriendo dos espacios clave en dos de los corredores de bicicletas más concurridos de la ciudad.

Asimismo, la ciudad está en proceso de implementar el plan de seguridad vial llamado Visión Zero que considera el tránsito de ciclistas y el plan Green Wave que contempla infraestructura ciclista, educación vial y leyes para mejorar la seguridad de los biciusuarios.

Muchas otras ciudades del mundo toman medidas similares a las antes nombradas. Londres  decide brindar prioridad a los peatones y a la bicicleta con el sistema de carriles exclusivos temporales y otorga el préstamo de bicis eléctricas durante tres meses a los trabajadores de la salud. Milán  ofrece un bono retroactivo de hasta 500 euros para la compra de bicicletas y patinetas eléctricas, en el marco del llamado “bono de movilidad alternativa” anunciado por la ministra de Transporte, para ciudades con más de 50.000 habitantes, como un incentivo para que la gente elija la bici como su medio de transporte. Málaga creó estacionamientos de bicicletas integrados en el metro.

Con el Covid 19, las bondades de la movilidad en bici se han afianzado, garantizando distanciamiento social a los biciusuarios.

4 comentarios en “Bicis y ciclovías post COVID-19”

  1. Excelente nota. La verdad en esta nueva normalidad surgen nuevas oportunidades para afianzar viejas iniciativas como el uso de la bicicleta como modo de transporte. También es interesante como además de los argumentos para el uso de la bicicleta como él ecológicos, de gestión de tránsito y de salud individual, ahora se suman argumentos como la salud pública que al parecer están teniendo más peso que el resto. Buen momento para dar reimpulso a estas ideas. En Panamá se está llevando ahora mismo una campaña llamada Panamá en Bici la cual está uniendo todas las iniciativas pro uso de la bicicleta bajo una misma figura e proponiendo modificaciones legales interesantes.

  2. Importantes medidas y grandes ejemplos a nivel mundial, la situación COVID a catalizado un proceso que (muy lentamente) se venia gestando
    Si a la Pandemia actual le sumamos nuestra complicada situación sociopolítica, este tipo de iniciativas seria un enorme avance para reactivar no silo la movilidad urbana, sino la vida misma de la ciudad.
    Ahora bien, es necesario que el conjunto de mediadas a implementar en Maracaibo respondan no solo al desplazamiento en bici, sino a la calidad del mismo: Debe generarse una «cultura ciclista», la infraestructura que se implemente debe responder a nuestras condiciones climáticas, debe brindar seguridad a quien se desplaza en bici (leyes especificas, ordenanzas, vigilancia)….
    Tuve la oportunidad de ver parte del plan de la Alcaldía para dotar al Boulevard de Julio de una ciclovía: no considera la variable climática y el diseño corresponde mas a una ciclovía recreativa que a una «utilitaria» para desplazamientos urbanos.
    Soy Arquitecto con alguna conocimiento de Bioclimatica y ciclista urbano desde hace mas de 30 años…

  3. Buenas tardes, excelente publicación, acorde con la situación actual de movilidad.
    Una sugerencia como profesora y especialista en vialidad, movilidad, y transito, es importante tomar estas experiencias exitosas de las diferentes locaciones del mundo donde este modelo es implantado, aplicado y puesto en operación, pudiéndolo llevar a nuestro territorio venezolano, específicamente en las principales ciudades entre ellas Maracaibo-Estado Zulia, involucrándolo de forma planificada, dentro de un derecho de vía acorde con su jerarquía y planificación urbanística, y no queriéndolo implementar este medio de transporte de forma anárquica, improvisada y sin ningún reglamento.
    Gracias por permitir dar una opinión sobre el tema

  4. Alejandro Gonzalez

    Muy buen articulo, el resumen que presenta nos invita a reflexionar sobre la movilidad y la pandemia, es importante referencia para futuros proyectos sobre todo en ciudades que como la nuestra (Maracaibo) carece de proyectos activos (el biarticulado esta inoperativo y el metro no funciona con regularidad) de movilidad urbana, es una muy buena radiografía y expone el verdadero desarrollo humano desde la integración y la sostenibilidad, muchas gracias por compartir

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